Las cosas por limpiar


A pesar de que estoy muy sumergida en las producciones coreanas siempre una parte de mí, me pide ver mini series y películas occidentales, y como siempre lo he dicho todo es cuestión de buscar eso que nos atrape.
Esta serie la empecé porque una página de divulgación cinéfila de la que tengo buenas referencias la recomendó y me llamó muchísimo la atención.

Maid es una miniserie producida por Netflix, dirigida por Molly Smith Metzler y protagonizada por Margaret Qualley, Andie McDowell, Nick Robinzon. Basada en el libro en la historia real de Stephanie Land.


Maid (o su traducción al español Las cosas por limpiar) es una miniserie de 10 capítulos, aproximadamente de unos 57 minutos de duración, que cuenta la historia de Alex, una mujer joven y madre soltera, que se dedica a la limpieza de casas para poder llegar a fin de mes supliendo las necesidades de ella y su hija, mientras escapa de una relación abusiva.

Fuente: Indie hoy


La serie desde el punto de vista de Alex, el personaje central nos lleva por una amalgama de sentires, pues vamos descubriendo que cuando se es joven y no contás con una red de apoyo desconoces muchas cosas que quizás hubieses hecho diferente, sin embargo, te forman y permiten que crezcas como persona.

Alex, es un personaje joven, inexperta, con un brillo peculiar, una madre aguerrida que las adversidades la pulen y un claro reflejo de que cuando se es madre, estas hacen por sus hijos lo que sea para lograr su bienestar. A este personaje la acompañan secundarios algunos brillantes otros que pasaban desapercibidos, pero que le aportan un poco de calidez a la historia visceral que cuenta.

Lo valioso de esta historia es que una visión realista de que la violencia psicológica es minimizada porque silenciosa, y es muy triste cuando muchas mujeres lo desconocen y minimizan su sentir, y creo que el enfoque social que se le da cumple con ese cometido, porque al ser muy humana dentro de su contexto, toca al espectador porque aunque hayas o no pasado por una situación así este tipo de series hacen que sea fácil empatizar con los personajes.

También, me gustó que se haya hablado del abuso financiero es violencia, porque creo que el hecho de que estés en una relación con alguien no significa que no podas tener tu independencia económica, que es sinónimo de las mayores libertades de un individuo puede tener.

Fuente: Indie hoy

Si bien tiene alguna inconsistencias en aspectos técnicos, como la música e incluso algunas cosas que te cuentan cumple con su cometido que es interpelar en los sentimientos de quien la ve. En la parte interpretativa, Margaret Qualley como Alex hizo un trabajo estupendo, yo la había visto en pequeños papeles anteriores pero acá en el rol protagónica hizo una caracterización tan buena que sufrís, y creces junto con ella. Y que decir del papel de Andie MacDowell, su mamá en la vida real interpretando a su mamá en la ficción, en un personaje que si bien a ratos es tedioso cuando avanza la obra hasta llegas a sentirte triste por ella, ambos recrearon tan bien ese vínculo emocional que si no sabías los lazos que las unía, te sumergís con ellas por ese viaje.

Margaret Qualley (Alex) y Andie MacDowell (Paula) son madre e hija no solo en la ficción sino fuera de ella.

Las cosas por limpiar, no es una miniserie de culto pero si es esa que le permite a quien la ve atravesar por un viaje de sanación, de crecimiento, es de ese tipo de historias que calan y te hacen querer ser más empático con el que sufre.

Fuente: Trailers In Spanish
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Puntaje final