Blonde

De primera instancia, el director Andrew Dominik advierte que esta no es una película sencilla y que no es una película biográfica, sino más bien una adaptación de la novela Blonde (2000) de Joyce Carol Oates. Una pseudo ficción que ofrece una mirada más emocional y gráfica del ascenso a la fama del icono americano Marilyn Monroe, una de las estrellas más grandes del mundo.

Fuente: Netflix

Tras una infancia traumática, Norma Jeane se convierte en actriz en el Hollywood de los años 50 y principios de los 60. Se vuelve mundialmente famosa con el nombre artístico de «Marilyn Monroe», pero sus apariciones en la pantalla contrastan con los problemas amorosos, la explotación, el abuso de poder y la adicción a las drogas que enfrenta en su vida privada. El gran icono femenino del siglo XX, para los hombres, es un objeto de deseo sexual que necesita rescatar desesperadamente. Para las mujeres, ella encarna todas las injusticias visitadas. Una visión sobre Norma Jean como figura central de un cuento de hadas, una niña huérfana perdida en los bosques de Hollywood, siendo consumida por ese gran icono del siglo XX. #Blonde desdibuja los límites entre la realidad y la ficción para explorar el gran contraste entre su figura pública y privada.

Fuente: InfoBae

Partiendo de la base de un relato ficticio sobre Norma/Marilyn Monroe escrito por Joyce Carol Oates, «Blonde», de Andrew Dominik si quería mostrar el antagonismo del Hollywood de la época, dista mucho de ello. Mi problema con la cinta no es cómo muestra las cosas, sino cómo las contó, porque no tuvo un equilibrio, sino que solo tomó una figura icónica para retratarla como desequilibrada, ingenua, y abusada, encasillarla cuando Marilyn fue más que eso. Y no es cuestión de negar o querer tapar que no paso por cosas así, o ser espectadores sensibles, pero diría que lo que propicia es la romantización del abuso, lo muestra casi como si ella quisiera. Hablando de elementos técnicos, podemos rescatar la actuación de Ana de Armas, en uno de sus mejores trabajos interpretativos en su carrera, esa manera de adoptar los manierismos de Marilyn fue increíble, se nota que se esforzó mucho. La cinematografía para variar es una pasada, aunque puede parecer abrupto, ese cambio del blanco y negro al color no deja de tener unas tomas increíbles, sumada de un Score que corrió a carga de dos conocidos, Nick Cave y Warren Ellis, entonces ya podemos hacernos una idea de lo buena que es. Considero que Blonde es esa cinta que se muestra al debate, y polémica, porque habrá quienes la amen y odien, pero por mi parte, sostengo que lo único que la diferencia de Spencer, un thriller sobre otra figura icónica, es que ahí la tratan con más respeto.

Fuente: Oncuba


David Review |

Hablemos de lo que estuvo interesante: el trabajo de fotografía de Chayse Irvin con el montaje de Adam Robinson y Jennifer Lame, fueron alucinantes y la interpretación de Ana de Armas es una muy arrolladora. Es valioso como todo logra mimetizarse dentro de un viaje tan frenético como el de Marilyn, la forma en que vemos segundos de su vida cargados con tanto sentimiento gracias al apoyo cinematográfico que esfuerza ese recurso melancólico. Andrew Dominik aprovecha estos elementos para darle un sentido más «poético o artístico» a su narración, que de por sí es denso. Por un lado, mucho menos favorable, la adaptación de Dominik se vuelve absolutamente desnaturalizante en su guion, agregando secuencias violentas/explicitas que pueden tener sentido solo desde el punto de vista del morbo. Esto se volvió repetitivo en sus más de doras de ejecución y grotesco, por muy malas razones creativas. No logra ser una historia pensada fuera de la sexualización, una carga que Monroe ha arrastrado gracias a un culto incesante. Realmente te preguntas si no existe nada más allá rescatable de esta emblemática figura del espectáculo, probablemente sí, pero se decide traducirla como una mujer inquietante, desesperadamente novelada y comercializada. #Blonde es difícil porque hay muy poca alegría en su construcción, literalmente es una escena trágica tras otra. Y al final, me deja la sensación de que existe una motivación cruda, un trato criminal por parte del director, que ahoga la imagen de una mujer que merece mínimos de dignidad.

Fuente: Glamour Ok


Conclusión: Desagradable, políticamente incorrecta y unidimensional, Blonde conserva su poder a través de sus fuertes y atractivos visuales, una oda a nuestro incesante consumo de una mujer perdida, en gran parte inventada. Un film con una visión que carece de empatía y, por qué no decirlo, sentido alguno.



Director: Andrew Dominik

Guion: Andrew Dominik

Elenco: Ana de Armas, Adrien Brody, Evan Williams, Xavier Samuel

Disponible en:

Blonde
7.5
Puntaje final